17 luglio 2009

Radio Francia Internacional: una larga huelga

El presente articulo fue publicado en el semanario mexicano Proceso, el día 17 de julio de 2009.
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Desde el pasado 11 de mayo, los trabajadores de Radio Francia Internacional (RFI), la emisora radiofónica pública de origen francés que transmite también en otros 19 idiomas a todo el mundo, están en huelga
"Es la huelga más larga realizada por una emisora francesa", explica Braulio Moro, redactor mexicano del servicio en castellano de RFI, quien explica las razones de la protesta: "El plan social que está promoviendo la dirección de RFI, y que no es otra cosa que un plan de despido de 206 trabajadores, alrededor de 20% del total".
Puntualiza: "La mitad deberían ser técnicos, la otra mitad periodistas".
En entrevista con Apro, Moro explica que "la nueva dirección de RFI ha planteado un llamado plan social económico, que en realidad es un plan de ajuste de plantilla laboral de la empresa pública (…) Las razones de este plan, según la dirección, son de origen económico, es decir, habría un importante déficit en el presupuesto de la radio (…) Además, el plan respondería a la necesidad de reorganizar y modernizar el funcionamiento de la radio misma".
Moro --también doctor en economía, quien se tituló en la prestigiosa universidad francesa de Angers-- afirma que si bien el déficit existe, "es absurdo el plan, pues RFI es actualmente considerada la tercera radio más importante al mundo, después de la cadena inglesa BBC y de la transmisora estadunidense Voice of América".
Abunda: "Según encuestas de audiencia de 2007, tenemos a más de 46 millones de oyentes en el mundo". Por todo lo anterior, continúa, "consideramos que bajo las actuales condiciones el plan no se justifica".
Sin embargo, después de dos meses de huelga, "aún no se vislumbra una solución, pues la dirección de RFI no ha querido sentarse a dialogar".
El plan social propuesto por la dirección de RFI, integrada por el presidente-director, Alain de Pouzilhac, y la directora general, Christine Ockrent, quienes asumieron el cargo el pasado 1 de julio de 2008, "prevé la cancelación de 206 puestos de trabajo, mitad técnicos y mitad periodistas", explica Moro. Además, "el plan tiene previsto suprimir algunas de las redacciones en lengua extranjera".

Cultura del déficit

Moro comenta que "existe el servicio radiofónico en francés que transmite a países francófonos, en África por ejemplo. Luego existen otras 19 redacciones que transmiten en otros tantos idiomas". Según él, "entre las seis lenguas que se quieren suprimir destacan el alemán, el turco y el serbocroata".
Afirma: "Es extraño que quieran justamente suprimir estos idiomas, justamente ahora que la presidencia francesa de Nicolás Sarkozy está promoviendo la alianza franco-alemán cual eje regidor de la política de la Unión Europea (UE). ¿Qué decir del idioma turco? ¿Justo ahora que la expansión a Oriente de la UE pasa por Turquía?".
A cambio, la dirección de RFI estaría apoyando otras hipótesis editoriales: "Según ellos, las prioridades estratégicas residen en otros idiomas: el chino, por ejemplo, así como algunas lenguas africanas, el inglés y el árabe". Y "aunque la redacción que prepara los programas en castellano va a sobrevivir al plan social, pues transmite en toda América Latina", Moro advierte que "nuestra redacción va a ser igualmente afectada: de 35 personas que somos, se prevé el recorte de 11 puestos de trabajo".
En relación con la huelga que estalló el pasado 11 de mayo, Moro cuenta que la empresa "ha argumentado también la existencia de una 'cultura del déficit' con la que el plan quiere acabar". Según los datos que la misma dirección de RFI proporcionó, la deuda actualmente ascendería a más de 11 millones de euros.
El redactor mexicano apunta: "Nosotros afirmamos que no es culpa de los sindicatos ni de los trabajadores la existencia de este déficit".
Y explica: "En las anteriores administraciones hubo gastos no justificados". Este fenómeno, según Moro, explicaría en parte un déficit de tal tamaño.
"Además –añade--, con un déficit así y con una crisis económica de estas dimensiones, el presidente y la directora de RFI siguen cobrando un sueldo de más de 310 mil euros anuales, lo que ni la canciller alemana, Angela Merkel, ni el primer ministro británico, Gordon Brown, ganan".
En estas condiciones, sigue el redactor de RFI, "no se puede hablar de 'cultura del déficit'".
Llama la atención sobre un hecho: "De llevarse a cabo el plan, sería el primer caso en el que el gobierno (francés) despida gente de una empresa pública (…) y ello sería muy contradictorio con las declaraciones del presidente francés cuando en la reunión de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), del pasado 19 de junio, dijo que 'hay que preservar al empleo en esta crisis, comenzando por las empresas públicas'".

La huelga

Al presentarse el plan social, los sindicatos existentes en RFI protestaron y plantearon algunas opciones. "Propusimos que en lugar de despidos, se organizara un plan de retiro voluntario", cuenta Moro.
Comenta que "existe otra cadena de televisión, France Television, que ha también planteado la posibilidad de una reestructuración interna, es decir un programa de ajuste para 900 personas".
El plan sin embargo es distinto:
"En esa empresa se propone un plan de retiro voluntario, mismo que para quienes acepten, ofrece la posibilidad de retirarse hasta 2012. Ese, para nosotros, sería un buen modelo a seguir".
Sin embargo, "a pesar de una larga serie de reuniones y negociaciones con la dirección de RFI, tuvimos solamente rechazos".
Así, "la Intersindical (los cuatro sindicatos de la empresa, FO-CGT-SNRT-CGT, por sus siglas en francés) decidió estallar la huelga el 11 de mayo pasado, misma que, después de dos meses de subsistir, se ha vuelto la más larga en la historia de las emisoras públicas en el país".
La huelga, describe, está sostenida por el personal técnico de la empresa, "es decir, son ellos quienes concretamente están en huelga, pues son los que pueden cortar la señal o rehusarse a trabajar en los controles".
Los periodistas, que formalmente no se declararon en huelga, "apoyamos la protesta de los trabajadores técnicos a través de un fondo de solidaridad que hemos instituido inmediatamente". Y sigue: "Yo voy a trabajar todos los días, aunque sé que mi trabajo no saldrá al aire".
Añade: "Este sistema es muy francés (…) Por esta razón la dirección argumenta que los huelguistas serían una minoría, lo cual no es cierto. La verdad es que solamente de esta manera la huelga ha podido sobrevivir tanto tiempo".
Entre las acciones realizadas para "otorgar visibilidad a la protesta", cuenta Moro que "hicimos una transmisión al aire desde la plaza frente a la alcaldía de París, con invitados de todo tipo: periodistas, personalidades de la cultura y del espectáculo, así como gente común".
Además, narra, "redactamos primero una carta en la que personalidades de distintos países piden a RFI no cerrar las redacciones en los idiomas correspondientes".
Precisa: "Por ejemplo, quieren cerrar la redacción en polaco, y entonces el director Roman Polanski tomó posición". Otra carta fue enviada al periódico francés Liberation. En ella, cuenta Moro, "se le exigía al gobierno francés que reconsiderara la situación para no sacrificar el porvenir de RFI".
La carta, publicada también en la página de Internet de la protesta, ha sido firmada por distintas personalidades, como fueron exprimeros ministros franceses, embajadores, artistas e intelectuales, "entre los que podemos mencionar: Elena Poniatowska, Adolfo Pérez Esquivel, Manu Chao, Luis Sepúlveda, Ignacio Ramonet, Danielle Mitterrand, Yvon Le Bot, Alain Touraine, Isabel Allende y muchos más".
Además de estas acciones, explica Moro, "hemos pedido que, según la normativa francesa, se instale un mediador entre las partes, pero no hemos recibido respuesta".
A las razones concretas de la protesta, según Moro, hay que añadir algunas consideraciones, "comenzando por el hecho cuando menos curioso de que la actual directora general, Christine Ockrent, es la pareja del ministro de Exterior del gobierno francés".
Considera que "es una situación particular que la pareja del canciller se ocupe de la radio pública de transmisión hacia el exterior".
Explica que "hasta ahora la radio, en la redacción donde yo trabajo, ha podido mantener cierta autonomía editorial". El peligro, opina, "es que esta independencia, que es una condición indispensable para ejercer un periodismo de calidad, se vea afectada por intereses distintos".
Moro dice que "gracias a algunas particularidades de la ley laboral francesa, pudimos 'suspender' la huelga el pasado 10 de julio, por la temporada vacacional".
Aclara que "esto no significa que la huelga se haya levantado: por el contrario, en septiembre próximo está ya citada una asamblea sindical en la que se decidirá como seguirá la protesta en contra del plan social de RFI.

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