09 maggio 2009

ONU: "Responsabilidad de Israel"

“Las acciones de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)”, durante las operaciones de enero pasado en la Franja de Gaza, “se llevaron a cabo con negligencia y descuidado con respecto a los presidios de las Naciones Unidas (ONU)”. Además, las mismas acciones no tuvieron la “suficiente atención a la seguridad y salvaguarda del personal de la ONU y de los civiles que en esos edificios se encontraban”, lo que causó “muertes, heridos, un extendido daño sicológico y perdida de propiedades”. Éstas son la conclusiones del reporte final de la Junta de Investigación ordenada el pasado 11 de febrero por el Secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, para que investigara las responsabilidades de cuanto sucedido durante la operación en Gaza, del 27 de diciembre de 2008 al 19 de enero de 2009. El documento final, del cual se hizo público solo un resumen, comprende además una serie de recomendaciones no sólo para que en el futuro “no se repitan estas situaciones”, sino para “pedir al Gobierno de Israel razón de los ataques a la ONU y el reembolso de los daños”.

La Junta de Investigación

El 5 de mayo pasado, el Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador ruso Vitaly Churkin, envió copia a todos los miembros del Consejo del resumen de la investigación acerca de nueve accidentes ocurridos a las instalaciones de las Naciones Unidas en la Franja de Gaza durante la operación Plomo Fundido lanzada por el Gobierno israelí entre finales del año pasado y el inicio del presente. El resumen, firmado y entregado por el mismo Ban Ki-Moon a Churkin, consta de 26 páginas. Sin embargo, explica el Secretario general de la ONU en la misiva que acompaña al documento, el documento original comprende más de 180 páginas y más de 200 entre anexos y apéndices al texto. Explica Ki-Moon que el documento es el fruto de una investigación realizada por la Junta de Investigación formada a partir de una orden ejecutiva del propio Secretario con fecha 11 de febrero. La intención de tal proyecto ha sido la de “revisar e investigar nueve accidentes que hayan causado muertos, heridos o daños en las instalaciones de la ONU o durante el desarrollo de las operaciones de la organización”. Explica Ki-Moon que “la Junta de Investigación no es una órgano judicial ni una corte legal” y que por lo tanto “no considera ni busca responsabilidades legales”. Conformada por cuatro miembros, guiados por el canadiense y ex director de Amnistía Internacional, Ian Martin, la Junta, sigue Ki-Moon en su presentación, “la Junta tuvo la finalidad de esclarecer los hechos de los serios accidentes y sus causas [...] para identificar a las lagunas que pudo haber en los procedimientos de la Organización y permitirme tomar las justas medidas para evitar, en el futuro, el repetirse de tales situaciones”.

Los accidentes

Nueve son los accidentes puestos bajo la lupa de la Junta de Investigación de la ONU. El primero es el caso de la Escuela preparatoria femenina Khan Younis. Explica el reporte que “dos días después del inicio de la operación Plomo Fundido, el 29 de diciembre, la Escuela fue cerrada en ocasión del Nuevo año islámico”. Ese día, en la escuela se encontraba solamente personal de guardia la cual fue avisada por el cercano Centro Civil de Defensa que “la zona podía ser blanco de algún ataque” israelí. Sin embargo, “el personal de la ONU decidió quedarse” en las instalaciones de la escuela. “Alrededor de las 3 y media de la tarde ocurrió una explosión” por la cual hubo un muerto y un herido. “La Junta”, explica el documento, “no pudo recaudar suficientes pruebas para determinar la naturaleza y el origen del misil”.
Otro accidente ocurrió el 5 de enero en la Escuela primaria Asma en la ciudad de Gaza. Se lee en el documento: “La escuela fue oficialmente cerrada debido a la operación militar [...]. Fue abierta otra vez el 5 de enero como refugio para los palestinos afectados por el conflicto”. Sin embargo, admite la Junta, “que la escuela fuera un refugio fue notificado a las FDI hasta la madrugada del 6 de enero”. En la escuela se refugiaron 406 personas. “A las 11 y cuarto de la noche del 5 de enero, un misil golpeó a la escuela, matando a tres jóvenes y daño las instalaciones”. Dice el documento: “La Junta descubrió que le misil fue lanzado desde el aire por las FDI”. La Junta, después de descartar que los civiles ahí refugiados tuviesen algo que ver con las operaciones de defensa (del gobierno de Hamas) e indicando que “guste o no, las FDI sabían que la escuela era un centro para civiles”, asevera que “las FDI atacaron directa e intencionalmente la instalación de la ONU, lo cual equivale a una grave infracción a la inviolabilidad de los presidios de la ONU”. Y concluye: “El Gobierno de Israel es por lo tanto responsable de esas muertes”.
El tercer accidente analizado es él de la Escuela preparatoria masculina Jabalia. La Junta informa que “las coordinadas GPS de la escuela fueron comunicadas a las FDI”, tanto que “estaba en los mapas del COGAT ( Oficina de Asuntos Palestinos de la Secretaria de Defensa de Israel)”. Además, afirma el documento, “la escuela estaba en la lista de los 91 refugios provisionales entregada a las FDI días antes del inicio de las operaciones”. Según la Junta, “una serie de tiros de mortero golpeó las cercanías de la escuela [...]”. Y aún admitiendo que no logró averiguar el número exacto de muertos, reporta los datos de algunas ONGs que “coinciden en señalar que han muerto entre 30 y 40 personas más 50 heridos”. Según el documento “sin duda la causa (del accidente) fue el ataque de morteros de 120 mm por parte de las FDI” y rechaza que, como sostiene el gobierno de Tel Aviv, “hubo algún ataque desde adentro de las instalaciones de la escuela Jabalia”. En este caso también, la Junta finja claras responsabilidades acerca de “la violación de los espacios de la ONU” y acusa al Gobierno de Israel por “no haber implementado los esfuerzos suficientes para proteger al personal, a los civiles refugiados y a las instalaciones de la ONU”.
Se relata luego el accidente del que fue víctima un “Oficial de Logística de Campo de la ONU”. “La tarde del 8 de enero”, cuenta el reporte, “una caravana de tres vehículos (que tenía una misión de rescate de personal ONU) con banderas de la Organización salieron rumbo a la zona de Ezbet Abed Rabou, bajo control de las FDI”. Aún confirmando que el convoy y su trayecto “fue comunicado con mucho adelanto a las FDI [...] siete u ocho veces el automóvil líder del convoy fue alcanzado por disparos de armas de pequeño calibre”. No hubo muertos ni heridos, pero la Junta afirma que “a causa de este y anteriores accidentes, la ONU anunció el 9 d enero de 2009 la suspensión temporánea de todos los movimientos de su personal en la Franja de Gaza debido a la ruptura en la efectividad de la coordinación entre la Organización y las autoridades israelí”. El reporte concluye que “en este caso también sin duda se puede afirmar que los disparos llegaron desde las FDI y tenían la intención de intimidar” y asegura que “no hubo falta alguna por parte del Oficial ONU encargado”.
En la misma tónica, el documento investigó y esclareció los ataques a la Oficina de Campo de la ONU en la ciudad de Gaza del 15 de enero, “objeto de bombas al fósforo”; el accidente del 17 de enero en la Escuela primaria Beit Lahia, igualmente “blanco de docenas de trozos de fósforo en llamas”; los daños causados a la sede de la Oficina del Coordinador especial de la ONU para el Proceso de Paz en Medio Oriente ocurridos el día 29 de diciembre; el ataque al Centro de Salud Bureij acontecido el 6 de enero y la destrucción del depósito de la ONU en la zona industrial Karni de la ciudad de Gaza.

La conclusiones

“En seis de los nueves accidentes analizados, la Junta concluye que las muertes, los heridos y los daños fueron causados por las acciones militares, por los municiones lanzadas desde el aire y desde tierra, por la Fuerzas de Defensa de Israel”, explica el documento en sus conclusiones. Así las cosas, “la Junta confirma que las instalaciones de la ONU son inviolables y este concepto no puede ser hecho a un lado por ningún miembro de la Organización”. Por eso, “la Junta hace responsable al gobierno de Israel de las muertes, heridos y daños documentados”. Los daños “calculados por la ONU son de cerca de 10 millones de dólares”. Con respecto a los avisos con los las FDI habrían alertado a la población civil acerca de los ataques, la Junta “reconoce que las FDI lanzaron cerca de 600mil volantes entre el 3 y el 5 de enero, además transmitieron anuncios por radio y televisión”. Sin embargo, asevera el documento, “las FDI tenían que prever que la población civil respondiera buscando refugio en otras instalaciones que no fueran sus propias casas [...] La operación militar debía tener en cuneta el movimiento de civiles en las calles y las instalaciones de la ONU, en su calidad de refugios temporales, tenían que ser consideradas en este contexto”. Por estas razones, “la Junta no puede aceptar como suficientes los esfuerzos realizados por parte del gobierno de Israel para proteger a la inviolabilidad de los presidios de la ONU” y concluye que “las FDI operaron con negligencia y descuidado con respecto a las instalaciones de la ONU, su personal y los civiles en ellas, con la consecuencia de tener muertes, heridos, un extendido daño sicológico y perdida de propiedades”. En lo específico, el documento afirma que el caso de la escuela Jabalia “será necesario llevar a cabo investigaciones más exhaustivas, pues “en la página de Internet de la Secretaria de Defensa de Israel se sigue sosteniendo que el ataque fue en respuesta a una agresión desde adentro de las instalaciones de la escuela”. A este propósito, el Junta “recomienda a la Organización encontrar un acuerdo acerca de los alegados de Israel con respecto al caso Jabalia, ya que son falsos”. Entre las recomendaciones que la Junta dirige al Secretario general de la ONU, se lee también que “la Organización debería reclamar la reparación o el reembolso de los daños y los gastos realizado” por las muertes y las reparaciones a las instalaciones. Además, “la ONu deberá de ocuparse de las familias de los civiles muertos en sus presidios”, proporcionando “asistencia sanitaria y apoyo sicológico”.
A raíz de la presentación del documento, ll Gobierno de Tel Aviv, a través de la Secretaria de Relaciones Exteriores, ya dio a conocer que tiene la intención de responder a las “acusaciones tendenciosas y claramente parciales” del documento, pues “el ejercito israelí nunca disparó intencionalmente a las instalaciones de la ONU”. Por su parte, el Secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon afirmó conocer las reservas de Tel Aviv y confió en que el gobierno de Israel sabrá adoptar las medidas necesarias “para no se repitan este tipo de accidentes en el futuro”.

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