23 settembre 2008

La fame non attende

Il presente articolo é stato pubblicato sul giornale italiano Il Manifesto il giorno 23 settembre 2008
___________
È cominciata in Messico lo scorso mese di luglio la seconda tappa della Campagna Nazionale «Sin maiz no hay pais, el hambre no espera», convocata e promossa da una vasta rete di almeno cinquecento organizzazioni di produttori e contadini e poi collettivi, associazioni, intellettuali e membri del mondo dello spettacolo. La Campagna è nata nel 2007 con l'obiettivo di salvare il mais e il fagiolo messicano dalla «fame» di soldi del mercato internazionale degli alimenti. Una risposta concreta alla caduta definitiva di ogni dazio doganale prevista dal Trattato di libero commercio (Nafta) con Stati uniti e Canada, entrato in vigore nel lontano 1994. Il mondo contadino, promotore principale dell'iniziativa, si pone anche l'obiettivo di fermare la politica di svendita della terra messicana e di rimettere al centro della politica del paese l'agricoltura, opponendosi all'oblio a cui il governo federale sembra averla destinata. Quest'anno però la campagna si rilancia in un contesto decisamente più complesso. La crisi alimentare globale ha colpito anche il Messico e ha aiutato gli attivisti contadini e rurali a porre al centro del dibattito il tema della produzione agricola, in particolare la situazione dei piccoli e medi produttori, stritolati dai grandi monopoli agricoli - soprattutto nordamericani. L'aumento dei prezzi degli alimenti in Messico si è intrecciato a un peculiare fenomeno di speculazione: negli ultimi 18 mesi, i prezzi medi degli alimenti sono aumentati del 70%. Ma la cosa peggiore è che tale situazione è stata negata da parte del governo federale con sistematica puntualità ogni volta che qualcuno osasse porre in dubbio i dati ufficiali sull'inflazione - indicata attorno del 7%. La realtà però è difficile da nascondere: la dipendenza alimentare dalle importazioni è aumentata vertiginosamente, obbligando migliaia di contadini e piccoli produttori a chiudere bottega ed emigrare verso le città o verso gli Stati uniti. In un paese con quasi sessanta milioni di persone che vivono ai limiti della povertà, la crisi ha portato venti milioni di messicani a soffrire di anemia e denutrizione. In questo contesto, il tema della sovranità alimentare assume un ruolo centrale per una soluzione del problema. Con l'80% della terra ancora in mano ai piccoli e medi produttori, il Messico, suggeriscono gli attivisti della Campagna, deve riconoscere loro il contributo, il potenziale e le virtù ecologiche delle piccole e medie unità produttive agricole, capaci di soddisfare le esigenze alimentari dei messicani. Forse le proposte più interessanti e innovatrici della Campagna «Sin maiz no hay pais, el hambre no espera» sono nella volontà di valorizzare le culture e le biodiversità che costruiscono il Messico. Si legge nel manifesto: «La ricchezza genetica del Messico, in particolare per quanto riguarda il mais, lo fa essere una grande riserva di varietà che si sono adattate al cambio climatico». E infatti, che il paese del mais, dove vivono «gli uomini e le donne di mais», importi oltre la metà del fabbisogno di questo cereale sembra assurdo. Sì all'autosufficienza alimentare dunque e no al transgenico che «non risolve il problema della fame», così come no alla produzione di agrocombustibili, «una beffa per chi ha fame». Infine ma non meno importante, in un paese come il Messico che è il primo consumatore di bibite gasate al mondo e che vanta, nonostante tutto, 35 milioni di obesi, la battaglia è anche per la qualità del cibo: «È necessario riconoscere che l'attuale modello ci sta portando verso un'alimentazione che ci ingrassa senza nutrirci».

21 settembre 2008

Forio Mundial de las Migraciones

El presente artículo fue publicado en el periodico mexicano La Jornada el día 21 de septiembre de 2008
___________

Se realizó la tercera edición del Foro Social Mundial de las Migraciones, en el sur de la capital del Estado español. En la periférica localidad de Vaciamadrid, cientos de organizaciones y más de 2mil personas se han reunidos durante tres días para intercambiar visiones, opiniones, análisis, experiencias y pláticas acerca del fenómeno migratorio. Un momento importante, según los organizadores, que confirmaría la necesidad de este tipo de encuentros.

Y sin embargo el foro pareció respetar y rendirle honor al nombre de la localidad que lo hospedó. Si Rivas estaba pensada para vaciar literalmente a la repentinamente sobrepoblada capital española, el foro al cual asistimos entre el 11 y el 13 de septiembre fue ocupado por el vacío. Un vacío complejo, pero que no deja de comunicar nada. En medio de 74 entre seminarios, talleres, cursos, conferencias y charlas de toda índole y color, la voz del foro se oyó vacía de propuestas y puntos de vista nuevos. No cabe la menor duda acerca de la eficacia de ciertas aportaciones, como fueron las de Francois Houtart, el investigador belga que explicó el concepto de migrantes climáticos y migrantes ambientales; las aportaciones de Rodolfo García Zamora, el mexicano de la Red de Migración y Desarrollo que rompió el mito de las remesas como elemento de desarrollo en las naciones de origen; inclusive la presencia de Jorge Bustamante resultó positiva en el cuadro de un foro que se había fijado cual objetivo encontrar un espacio de incidencia política y que al menos recogió el odio atento del relator especial de la ONU. No obstante esto y aún faltando mencionar a muchos más, los límites de los análisis así como los límites entre la variedad de los participantes se dejaron ver ampliamente.

Antes que todo los límites impuestos por la presencia entre los patrocinadores de sujetos institucionales que en un ambiente de crítica –como debería ser este tipo de espacios– definitivamente no encajan. El Ministerio del Trabajo y de Inmigración que resulta entre los primeros de la lista de los patrocinadores, no tenía que estar en este espacio que justamente se pone como objetivo criticar las políticas públicas, más hoy y más aquí en la España de Rodríguez Zapatero. Y pareció burla –o increíble distracción– que justamente el titular del mencionado ministerio declarara dos días antes de la inauguración del foro que para enfrentar la severa crisis de empleo que atraviesa España en los últimos meses habrá que impedir las regularizaciones de los trabajadores temporales inmigrados. Habrá sido casual, pues al día siguiente la segunda al mando tras Rodríguez Zapatero desmintió al ministro. Y sin embargo ahí está la visión de estos responsables de gobierno que por un lado reprimen y por el otro parecen quererse ganar la simpatía del conjunto de organizaciones sociales metidas en los temas migratorios. Una simpatía que duele decirlo tiene sus interlocutores entre quienes organizaron esta edición del foro: organizaciones cercanas al PSOE, el partido de gobierno, que si bien arremeten en contra de la llamada directiva de la vergüenza acerca de las expulsiones europeas, que si bien critican el modelo neoliberal cual causa suprema de las migraciones, que si bien reclaman una lejana y utópica ciudadanía global, no se atreven a pronunciar palabra acerca de los efectos concretos y cotidianos de la política migratoria del gobierno de Rodríguez Zapatero.

Y esa misma presencia que causa quizás el otro gran límite de este foro: la ausencia prácticamente absoluta de migrantes. Alguna organización participó, claro. Y sin embargo son las mismas de siempre, las que el gobierno reconoce y que el PSOE controla. Y se comprende que así sea, pues aquí están los patrocinios de los mismos que encierran migrantes en los llamados CIE –Centros de Internamiento y Expulsión– y están los portavoces de las visiones reformistas que hablan de derechos humanos migrantes ciertamente, pero al interior de las rutas neoliberales de la migración contemporánea. En fin, la situación es ésta y no es ninguna novedad. La sociedad civil sigue siendo la misma. Es decir, sociedad que se podrá presentar a sí misma como multiétnica pero no es capaz de ser plurinacional; y que se podrá definir civil, pero debería comenzar con definirse militante, porque estos como otros problemas nunca se resolverán sin cambios radicales en las esferas del poder.

El foro se llevó en paz y las palabras que ahí se gastaron fueron buenas. Pero eso fueron: puras palabras. Y los hechos, en cambio, los lleva a cabo el gobierno nacional y la Unión Europea en su conjunto –para quedarnos en el viejo continente. Quizás a esta altura de las cosas, las conclusiones del Foro Social Mundial de las Migraciones podrían resumirse subrayando dos aspectos. Por un lado, que efectivamente la sociología de la migración –de la que hubo muchos exponentes en Madrid– sólo existirá realmente el día en que haya sociólogos migrantes y que haya entonces un salto de paradigma: ya no sean los otros los que midan nuestras vidas migrantes, sino que seamos los migrantes en adquirir ese protagonismo que hasta ahora aún valientemente se ha gastado solamente en la movilización. Por el otro, el mucho palabrerío acerca de los derechos migrantes arriesga con encontrar un límite fundamental o, dicho de otra forma, arriesga con esconder el problema principal del fenómeno. Y es que si aun mañana se aprobara la mejor de las leyes migratorias, se cayeran las fronteras y se realizara el sueño que muchos tenemos, queda por resolver un problema crucial: ¿Cómo convivimos?

14 settembre 2008

III Foro Social Mundial de las Migraciones

Sono stato alla terza edizione del Forum Sociale Mondiale delle Migrazioni, che si è tenuto a Madrid, Spagna, dall'11 al 13 settembre 2008 (http://www.fsmm2008.org).
Questo quanto pubblicato sul Il Manifesto il 14 settembre:

  • Sempre più vulnerabili nella "fortezza Europa"

Con lo slogan «Le nostre voci, i nostri diritti, per un mondo senza muri» si è conclusa ieri a Rivas Vaciamadrid, alle porte della capitale spagnola, la terza edizione del Foro Sociale Mondiale delle Migrazioni. Tre giorni di seminari e incontri a cui hanno partecipato oltre 2000 persone provenienti da 90 paesi - ma una ovvia prevalenza delle numerose ong spagnole che si occupano di immigrazione, oltre che di studiosi e attivisti. Dopo le prime edizioni, tenute a Porto Alegre nel 2005 e l'anno dopo proprio a Rivas in Spagna, quest'anno il forum ha avuto il patrocinio - a volte scomodo - del Ministero del lavoro e dell'immigrazione del governo Zapatero. Tra i principali promotori del Forum quest'anno si è inserita la Cear, Commissione spagnola di aiuto ai rifugiati che da anni è impegnata a offrire sostegno legale ai migranti che desiderano richiedere asilo o lo status di rifugiato. Il presidente dell'organizzazione, Ignacio Diaz Aguilar, ha spiegato nel discorso inaugurale che nonostante le visioni a volte contraddittorie tra coloro che lavorano nel tema migratorio, vi è una realtà che nessuno nega: i migranti, legali o illegali che siano, sono sempre più vulnerabili. E' per questo dunque che il Forum di questi tre giorni assume importanza, perché è necessario trovare i meccanismi per difendere i migranti e i loro diritti di fronte alle nuove problematiche. Prima fra tutte, spiegano gli attivisti di Cear, la cosiddetta direttiva della vergogna approvata di recente dall'Unione Europea e criticata ormai da mezzo mondo. La direttiva europea è stata al centro delle critiche sollevate in tutti gli spazi di dibattito del Forum. E non poteva non essere così. Luiz Baseggio, sacerdote brasiliano vicino alla teologia della liberazione, si è detto sorpreso della mancanza di memoria degli europei e ha definito la misura legale europea come un fatto francamente razzista: «I migranti non possono essere il capro espiatorio della crisi, perché questo è tipico di una mentalità razzista. Ci considerano indesiderabili però necessari e preferiscono mantenerci il più vulnerabili possibile. Ci vogliono, però privati dei nostri diritti». Sulla stessa linea anche Diego Lorente, ex membro di SOS Razzismo Madrid e oggi direttore della ong Sin Fronteras in Messico: «La direttiva del ritorno, così come i decreti emergenziali come quello italiano, sono specchietti per le allodole. È evidentemente grave ciò che prevedono queste nuove leggi, ma in realtà sono praticamente inapplicabili. Servono soprattutto per intimidire i migranti e renderli ancor più vulnerabili». Il «Relatore speciale per i diritti dei migranti dell'Onu, il messicano Jorge Bustamante, è giunto al Forum per portare la propria testimonianza su quanto osservato nel mondo. Con una traiettoria di studi del fenomeno migratorio all'Università di Harward, il ricercatore messicano ha denunciato la creazione di sempre più muri nel mondo: oltre al famigerato muro tra Messico e Usa e al vergognoso muro che divide Israele e Palestina, Bustamante ha stigmatizzato i muri a Ceuta e Melilla e quello in costruzione tra India e Bangladesh. Una situazione orribile, ha affermato, che nega l'elementare diritto alla libera circolazione delle persone. Presenti anche due figure centrali dell'ampio dibattito attorno alle cause e alle conseguenze del fenomeno migratorio.

Crisi ecologica e «migranti ambientali»
Demetrio Valentini, il vescovo brasiliano che ha fondato l'organizzazione Grito de los Excluidos («Grido degli esclusi»), ha introdotto il tema che è stato l'asse centrale della disdetenzionecussione del Forum: l'ecologia o, meglio detto, gli effetti del deterioramento ambientale sui gruppi umani. Ha spiegato Valentini che «la crisi ecologica è l'avvertimento più chiaro, capace di sensibilizzare la coscienza umana». È strategico, ha continuato il prete brasiliano, «per tutti coloro che difendono la causa migrante, legarla alla crisi ecologica. Dobbiamo servirci di questa coscienza crescente nel mondo per evidenziare sino a che punto le dinamiche migratorie sono il frutto degli errori dello stesso modello economico che ha creato la crisi ecologica». Ha infine aggiunto: «Oggi la nostra civiltà quella umana, nessun'altra - è carente di grandi utopie. Ciò impedisce soluzioni aperte e creative che facciano avanzare la coscienza etica dell'umanità e risveglino nuove possibilità del rapporto con la natura e di convivenza solidale tra i popoli». La relazione tra crisi ambientale e flussi migratori è stata poi ampiamente ripresa dal sociologo belga, e fondatore del Centro Tricontinentale (Cetri), François Houtart, che parla ormai di «migranti ambientali» o climatici e spiega che, secondo statistiche Onu, per il 2050 dovremo aspettarci quasi 200 milioni di persone migranti a causa di fenomeni legati alla crisi ambientale. E si badi bene, spiega Houtart, non si tratta solo dei grandi disastri ambientali, ma anche dell'occupazione di grandi distese di terra per la produzione di agrocombustibili. Questo fenomeno impazzito di produzione dei nuovi combustibili, continua, non solo mette in pericolo l'equilibrio ecologico, ma sta obbligando milioni di persone a muoversi nel territorio. L'altro tema che ha percorso il Forum sono i Cie, o Centri di internamento ed espulsione quelli che in Italia chiamavamo Cpt. Qui è stato presentato uno studio realizzato dalla rete Migreurop, che disegna la mappa dei centri di detenzione per migranti in Europa.

I segreti delle detenzione migrante
Una mappa incompleta, spiega Sara Prestaianni, responsabile del progetto di ricerca, perché non è facile aver accesso alle informazioni, proprio come è difficilissimo avere accesso alle stesse strutture. Lo studio ha confermato il vasto panorama di violazione ai diritti umani all'interno di queste strutture e la completa mancanza di informazioni e di contatti con l'esterno per i cittadini migranti detenuti. Assoluta mancanza di contatto anche con le numerose associazioni che si occupano di difendere i diritti dei migranti. L'attivista ha denunciato quindi l'assoluta mancanza di trasparenza per quel che riguarda il numero ma soprattutto la gestione di questi luoghi di non diritto. Per fortuna, si è detto, la situazione non è come negli USA dove l'informazione è ancora più scarsa e molti di questi centri sono addirittura gestiti da enti privati, ma questo non vuol dire che nella UE si stia meglio. Per questo, Mireurop ha lanciato una campagna europea che ha come obiettivo finale quello di chiudere i Cie, pur arrivandoci per tappe: una prima tappa che vuole vincere il muro del silenzio, e quindi poter avere accesso a queste strutture e far sapere alla società quel che lì accade. Allo stesso tempo, ovviamente, aiutare coloro che vi sono internati, offrendo loro l'assistenza di cui hanno bisogno. Non è chiaro però come combattere l'obbrobrio della detenzione amministrativa, rafforzata dalla direttiva di ritorno dell'Unione Europea. Sarà comunque importante, si è detto, osservare quel che succede oltre le frontiere europee, nei cosiddetti paesi di transito, ovvero quei paesi periferici dell'Unione che ormai costituiscono la nuova frontiera per i migranti, nel quadro dell'esternalizzazione dei controlli.

  • Il gringo messicano e altre storie. Voci dal Forum

David L. Greene, conosciuto anche come Carlos Martinez Plata. E' giunto a Madrid insieme all'attivista messicana Elvira Arellano, divenuta tristemente famosa quattro anni fa a causa della sua espulsione dagli Usa: il caso fece molto rumore, perché l'espulsione l'ha separata dai figli che vivono ancora oggi a Los Angeles. Nato a Città del Messico, alla giovanissima età di due mesi David Greene/Carlos Martinez emigra negli Usa con i genitori. A New York acquisisce la cittadinanza americana. O almeno così gli dicono: perché trent'anni dopo, ovvero l'anno scorso, dopo esser stato arrestato per un reato minore, piomba nella sua cella la «migra» (la polizia di immigrazione) e gli chiede: «Conosci Carlos Martinez Plata?». Lui, sorpreso, risponde di no. La migra allora gli sputa in facia la verità: «Sei tu, e sei negli Usa illegalmente da trent'anni». Espulso immediatamente, giunge in Messico, dove impara per la prima volta lo spagnolo e dove diventa poeta e attivista. Oggi preferisce vivere in Messico, spiega, anche se gli mancano i genitori che non vede da quattro anni ormai. Stanno male, dice, e non oso chiedere loro le ragioni di quel che mi è accaduto. Tradisce un certo disorientamento, ma ciononostante l'ottimismo lo attraversa. Per venire in Spagna, racconta, mi avevano offerto un biglietto aereo che passava per gli Usa. Ho dovuto spiegare agli organizzatori che di lì non potevo passarci. Distrazioni europee.

Edda, la peruviana milanese
Edda Pando è da oltre vent'anni in Italia. Vive a Milano e lavora con l'Arci all'interno della quale ha creato un progetto: l'Università Migrante. La lucidità del suo punto di vista è sorprendente. Invitata a parlare a un tavolo di discussione, Edda va giù dritto: il problema, spiega, è innanzitutto rompere questo velo di compassione verso i migranti e poi che i migranti siano protagonisti dei propri processi di emancipazione. Citando un sociologo algerino, Edda guarda in faccia i numerosi esperti della migrazione giunti a Madrid e dice loro: «Non vi sarà una vera sociologia della migrazione finché non vi saranno sociologi migranti». L'impegno politico, continua, inteso in senso allargato è necessario. Perché, secondo l'attivista peruviana, è lo strumento per riscattare la dignità che ci stanno togliendo: iIl protagonismo migrante anche contro il paternalismo dell'associazionismo italiano. Forzando un po' i paragoni, insomma, Edda dice che il colonizzatore esiste perché esiste il colonizzato. Critica la condizione della debolezza che fa credere ai migranti in molte occasioni comunque di essere inferiori anche in termini culturali agli europei. C'è bisogno di lasciar spazio ai migranti e alla loro voce, dice, perché questa è la ricchezza della diversità: il nostro punto di vista sarà sempre e comunque diverso. Attraverso il nostro microfono che ne registra le parole sembra guardare in faccia gli italiani e dice loro: dobbiamo lavorare affianco gli uni e gli altri, e dobbiamo smetterla con questo atteggiamento - d'origine cattolico - compassionevole. L'alternativa per ora è solo l'opposto, ovvero la criminalizzazione. Ed allora, secondo Edda, è giusto parlare delle questioni legali, di sanatorie e di Bossi Fini, ma il punto è anche un altro: se domani approvassero la migliore delle leggi migratorie, se domani cadessero tutte le frontiere, il problema del razzismo e dello stare assieme non si risolverebbe da un giorno all'altro. Ed allora, spiega, dobbiamo porci anche un'altra domanda: come conviviamo?

  • Manteros, ovvero come sopravvivere senza copyright
Sono soprattutto africani e neri. Li trovi un po' ovunque: tra i tavolini dei bar, nelle stazioni della metropolitana. Ma devono nascondersi e stare attenti. Sono i venditori ambulanti, in particolare quelli che vendono cd e dvd pirata. Sono loro che oggi rischiano di più, perché per loro i Centri di detenzione amministrativa sono lontani. Se li beccano a «spacciare» cultura e arte - quelle musicali e cinematografiche - per strada la pena è tripla: multa per vendere senza permesso, multa per violazione alle leggi sul diritto d'autore e carcere. Stiamo parlando della Spagna, ma sarebbe più o meno lo stesso in Italia. Una vita d'inferno, come quella toccata a quattro africani, due del Senegal e due del Gambia, che hanno ricevuto una sentenza definitiva a due anni di carcere più una multa milionaria. Per loro è scattata la campagna di raccolta firme perché il governo spagnolo conceda loro l'indulto. Chayo, attivista della rete Ferrocarril che sostiene la campagna, ci spiega che da oltre sei mesi a Lavapies, un quartiere di Madrid, esiste uno sportello di consulenza per i cosiddetti manteros , ovvero coloro che con una «manta», un telo su cui collocare la mercanzia, si mettono a lavorare agli angoli delle strade offrendo cd e dvd pirata. In questo breve periodo oltre duecento persone si sono presentate allo sportello, il che, spiega l'attivista spagnola, è indice non solo del vasto numero di potenziali manteros che lavorano e sopravvivono in Spagna, ma anche dell'urgenza di porre rimedio a questa vera e propria persecuzione da parte non solo della polizia, ma soprattutto delle agenzie detentrici dei diritti d'autore. Dal 2002 infatti la legge sul copyright si è ulteriormente ristretta. Prima era una multa e il carcere. Oggi, è prevista anche la riparazione del danno economico all'impresa: milioni di euro, in alcuni casi. E poi, come se ve ne fosse la mancanza, la legge prevede che la detenzione sia scambiabile con l'espulsione dal paese con l'interdizione per dieci anni. Il tutto per vendere un dvd, spiega Chayo, che propone un ulteriore punto di vista: è veramente un delitto vendere materiale «pirata»? Eppure c'è una parte della società che compra. Dobbiamo, continua, discutere cos'è la cultura e come vi si accede: c'è il materiale «pirata», ma anche quello che si scarica da Internet. «Noi crediamo che la società non consideri questo un crimine», spiega: anzi, bisognerebbe discutere del fatto che questi venditori sono criminalizzati mentre noi, come consumatori, a causa dei miserrimi redditi precari che riceviamo, compriamo questi materiali perché quelli «legali» sono molto cari.

 
Sitemap