26 gennaio 2008

Resistencia a tiraderos en Nápoles

El presente artículo fue publicado en el periodico mexicano La Jornada el día 26 de enero de 2008
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La situación en la región de Campania y en Nápoles, su capital, “no es ninguna novedad; es la emergencia en la emergencia y ya se veía llegar desde hace meses”, afirma Vittorio Forte, miembro de la Red Salud y Ambiente de la Campania, que en estos días está organizando los bloqueos, las marchas y la resistencia frente a la enésima decisión gubernamental de tratar el procesamiento de la basura vía tiraderos e incineradores.

Entrevistado en la ciudad de México, donde estuvo de paso unos días, el activista italiano, originario de Nápoles, define la actual situación de “momento de alta conflictualidad social en la región, y no sólo”. La protesta, explica, es muy amplia y determinada y se sustenta en una fuerte red de solidaridad que se ha creado en todo el territorio entre ciudadanos que no quieren más tiraderos. El basurero en que se han convertido las calles de Nápoles, continúa, es el fruto sin duda de una mala gestión tanto a nivel gubernamental nacional como local, “porque la elección política sigue manteniendo la lógica de incinerar”. “A esta situación hay que añadirle la infiltración mafiosa, cuyas organizaciones controlan el mercado de los desechos y las colusiones del mundo industrial”, analiza Vittorio Forte. Advierte finalmente que a pesar de las tentativas de desligitimar las resistencias de la población, “lo cierto es que formas e intensidad de la protesta toman origen también de una realidad local extremadamente precaria económica y socialmente”.

La Red Salud y Ambiente trabaja activamente en la Campania desde hace años empeñada en encontrar soluciones alternativas al actual sistema y oponiéndose a las formas que éste impone.

“La crisis actual se genera en un contexto que ya vivía la emergencia desde hace 14 años”, explica, “cuando el gobierno central decidió asumir el control directo del problema de los desechos en toda la región enviando a un comisario gubernamental”. Han pasado seis gobiernos, continúa, y reina el descontrol del sistema y la insistencia en modelos francamente rebasados, aunque presentados como los de última generación.

–La coyuntura actual se genera a partir del tiradero de Giuliano...

–Nos habían prometido cerrar ese viejo tiradero que hoy contiene 5 millones de los llamados ecobultos, de 800 kilos cada uno, el 21 de diciembre pasado. Lo hicieron, pero cinco días después lo volvieron a abrir. La resistencia que se generó al cabo de unos días de violentos enfrentamientos con la policía logró vencer y Giuliano se tuvo que cerrar. Es aquí cuando deciden, a principio de año, volver a abrir Pianura.

En el encuentro entre la Red Salud y Ambiente y el comisario realizado el pasado octubre, había sido explicado el plan gubernamental.

–A pesar de insistir en la lógica de incinerar la basura, el plan preveía dirigir el procesamiento de los desechos en su cauce natural: salir de la emergencia eliminando la figura del comisario a partir del 1º de enero y transitar paulatinamente a un sistema de separación y reciclado. Pero esto no sucede: primero la represión en Giuliano y después la confirmación del estado de emergencia.

–¿Qué sucedió?

–No sólo el gobierno confirmó al comisario para los siguientes 11 meses, sino que, frente a la protesta de estos días, asignó también un supercomisario con amplios poderes.

Añade: “poderes de orden público. Gianni de Gennaro, el supercomisario, a quien conocimos por su responsabilidad en los crímenes cometidos durante la represión en Génova, hoy tiene poderes especiales sobre la policía. Además, el gobierno asignó la protección de los tiraderos al ejército italiano, pero el mismo De Gennaro controla a los soldados presentes en Campania”.

A propósito de la función del ejército en la operación planeada por el gobierno, hubo aclaraciones del primer ministro que descartan el uso de las fuerzas armadas para cuestiones de orden público. Ahí está el problema, dice Vittorio Forte, porque Prodi confirmó también que “si los basureros fueran declarados zonas militares, el ejército deberá defenderlos frente a cualquier hipótesis de bloqueo. La situación se pondría complicada si la gente siguiera protestando como lo hace”.

–¿Cuál ha sido la reacción a la llegada de dos comisarios extraordinarios?

–El miércoles pasado, la marcha convocada inmediatamente en Pianura dio su bienvenida a De Gennaro: fue bloqueada la puerta del palacio en el cual se reunía con las autoridades locales y el edificio fue atacado con huevos podridos.

Reflexiona el activista italiano: “hoy el gobierno pide la solidaridad nacional, persuadiendo a los gobiernos regionales para que reciban parte de los desechos de la Campania. Pero aún no hay fecha para comenzar a aplicar verdaderas soluciones: separación de la basura, reciclaje y la reducción de los embalajes de los productos”. Y pregunta: “¿por qué no crear una ley que obligue a las empresas a reducirlos?”

–Pianura tiene historia. ¿Por qué volver a abrir el tiradero?

–Pianura ha sido el tiradero de Nápoles durante 60 años. Se ubica en la periferia de la ciudad. Cerrado hace 10 años por haber terminado su “vida útil”, hoy el gobierno quiere reutilizarla, porque no tiene otras soluciones. Hoy la zona limítrofe es un área protegida por el WWF.

El regreso de la basura a Pianura, explica, “significa hablar de basura en el perímetro urbano, otra vez”. Desde hace casi un año las calles de Nápoles están llenas de basura. Pero, explica, “la basura aún no llegaba a las zonas bien de la ciudad. Hoy lo que era la sala de la ciudad ya no es tal. Es un basurero como cualquier otro. Nunca en mi vida, en los pasados 14 años, había yo visto tanta basura en las calles de Nápoles”.

Por eso la decisión gubernamental desencadenó la protesta en el centro de la ciudad. “El tiradero de basura que es hoy Nápoles”, continúa, “es también la reacción de quienes viven en la ciudad, son formas de solidaridad y protesta”.

Frente a la actividad mafiosa que gestiona el negocio de los desechos, en particular los tóxicos procedentes de la industria del norte, confirma el alto grado de infiltración que la Camorra (como se le llama a la mafia de la región) tiene en las instituciones, inclusive en el entorno del comisario. La Camorra, explica Forte, “es dueña de la mayoría de las empresas subcontratadas por los gobiernos locales para el transporte de la basura y también es propietaria de mucho del territorio que se ha utilizado como tiradero”. Cita las fuentes judiciales para aportar la información que se ha conseguido a lo largo de estos años, para confirmar lo que muchos saben: “Lo mismo se puede decir de los concejos municipales, cuyo miembros son en parte influidos por los grupos mafiosos”. Con tales fuentes y con la experiencia de 30 años en los movimientos sociales italianos, Vittorio Forte no duda en afirmar que es “la Camorra quien finalmente gestiona la cuestión desechos. Lo hace junto al sistema industrial y la anuencia de los partidos”. Y añade: “en este aspecto el silencio por parte de los sindicatos y de las asociaciones industriales locales es una señal clara de los intereses que cada quien tiene en el negocio”.

–Se comentó que la Camorra también controla la protesta de estos días. ¿Qué hay de cierto?

–Nada. La protesta es llevada por una red de comités, un espacio que se ha creado en estos días. La solidaridad que se está generando entre los ciudadanos es increíble.

–La protesta ha asumido formas e intensidades que han sido criticadas.

–Puede que hayan formas “políticamente no correctas”. Hay que entender, sin embargo, que hoy día, el desconocimiento hacia las autoridades es evidente. La incumplida promesa de cerrar Giuliano, por ejemplo, erosionó la poca credibilidad de las instituciones. De la misma manera se ha roto también el mecanismo de representación en los partidos. Nadie en el sistema político tradici‡onal ha tomado la defensa de la población local. Todos alineados a las posiciones del gobierno. Es por eso que algunos han definido que la banlieu de Nápoles, efectivamente existe. Las protestas de estos días son también la expresión de un malestar generalizado que se vive en la ciudad. Todos son precarios en Nápoles, también los que tienen un trabajo “estable”.

22 gennaio 2008

Tolerancias y rechazos

El presente artículo fue publicado en el periodico mexicano La Jornada el día 22 de enero de 2008
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La cuestión migratoria en Europa se caracteriza por una ambivalencia que aparenta contradicción, pero que en realidad esconde una profunda coherencia: una historia de tolerancias y rechazos.

Primer rechazo: Tras largas negociaciones que han durado años, encuentros secretos entre las partes (el último en mayo de 2007), fracasadas cumbres euroafricanas (a principios de diciembre en Lisboa) el gobierno italiano logra arrebatar a Muamar Kadafi, jefe de Estado de Libia, un importante acuerdo: en 2008 habrá patrullajes conjuntos –con navíos italianos y personal libio– en aguas territoriales del país norteafricano. De esta forma, ahora sí será legal rechazar barcos cargados de migrantes que tratan de tocar tierra europea.

Primera tolerancia: El acuerdo con Libia borra por completo toda objeción levantada por la sociedad civil internacional –la última de Amnistía Internacional en agosto pasado– acerca de las violaciones de las autoridades de Libia a los derechos humanos de los migrantes, así como las denuncias pronunciadas en este sentido por el Parlamento europeo en 2005. Italia y Europa demuestran, una vez más, tolerar las violaciones ajenas.

Segundo rechazo: El compromiso entre Italia y Libia responde a una actitud común frente a los países africanos en la cumbre celebrada entre la Unión Africana (UA) y la Unión Europea (UE). Cuando la UE descubre que la UA mantiene firme su postura de no querer imposiciones acerca del tema migratorio, los europeos rechazan cualquier otra plática y avanzan, cada quien por su lado, en negociaciones bilaterales.

Segunda tolerancia: En el mismo contexto, el gobierno inglés rehúsa sentarse a la mesa en la que se encuentra el reconocido genocida Robert Mugabe, presidente de Zimbabwe, pero nadie movió siquiera una pestaña cuando Kadafi se ufanó de utilizar a los migrantes que salen de sus costas como instrumento de presión hacia la UE.

Tercer rechazo: La noticia es añeja (julio de 2007), pero sólo hoy se habla del grupo de carabineros y policías municipales que durante meses se han dedicado a salir a la calle todos los viernes por la noche en un automóvil con placas robadas a golpear, detener arbitrariamente, torturar y vejar a migrantes ilegales. Por suerte, una de las víctimas tuvo el valor de denunciar a los atacantes que hoy, ante los jueces, buscan disculparse.

Tercera tolerancia: Frente a tan escandaloso episodio, la población de la región en que operaban los uniformados en sus horarios extras clama por el líder del grupo, el mariscal de los carabineros Massimo Deidda, apodado por sus colegas Herr kommandant. El clamor no deriva en condena moral, sino al contrario: en deseo de que Deidda sea alcalde del poblado de Calcio, cerca de Milán.

Cuarto rechazo: Cuando el actual presidente francés Nicolas Sarkozy era ministro del Interior, a principios de 2007, fijó en 25 mil el número de migrantes ilegales que tenían que ser expulsados antes de 2008. A finales de noviembre la cuota alcanzada era de 21 mil. La policía francesa, con tal de alcanzar la cuota asignada –y quizás el premio prometido– ha comenzado a detener migrantes frente a las sedes de las numerosas asociaciones de solidaridad y a arrestar niños extranjeros en las afueras de las escuelas.

Cuarta tolerancia: A finales de noviembre, al grito de “somos los banlieusard de Europa”, miles de gitanos de Rumania, residentes en Francia, se han manifestado con tal de conquistar algo de aceptación de una sociedad que los discrimina, a pesar de que Rumania pertenece a la UE.

Quinto rechazo: Italia aprobó a finales del año pasado un decreto que permite expulsar, por razones de orden público, a cualquier ciudadano comunitario. Esto significa que cualquier ciudadano europeo puede ser alejado del territorio italiano. Un expediente que ayudará seguramente al gobierno italiano a resolver la contradicción generada por la súbita integración centrada nada más en el aspecto económico.

Quinta tolerancia: La Corte Constitucional española ha reconocido definitivamente el derecho a huelga de todo migrante irregular. La sentencia –que marca un precedente en la UE– afirma que la ilegalidad de estancia no puede ser pretexto para borrar un derecho fundamental reconocido a cualquier trabajador como instrumento de defensa.

Sexto rechazo: A pesar de que se están llevando a cabo los juicios de los manifestantes que protestaron en contra de los centros de detención para migrantes, la sociedad civil europea continúa la movilización para que los comúnmente llamados lageres sean cerrados en definitiva.

Sexta tolerancia: Un juez italiano de la ciudad de Bolonia, aun reconociendo que efectivamente la policía italiana golpeó hasta dejar inconscientes a varios migrantes detenidos en la misma ciudad, liberó a los cuatro policías acusados por considerar que la acción es parte de las facultades que les otorga la ley. Dicho de otra forma: golpear a un migrante detenido en su celda es legítimo y legal.

Se puede entonces observar que tolerancia y rechazo son las dos caras de una misma moneda: la que la UE quiere gastar para terminar de organizar su propia política migratoria. A ver cuándo los europeos dejarán de tolerar estas políticas y acabarán de rechazar a quienes nada más buscan una vida más digna.

16 gennaio 2008

L'inganno

Il presente articolo é stato pubblicato nel sito di Global Project, il 16 gennaio 2007
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Abbiamo parlato con Alvaro delgado, giornalista ed autore del libro "Il Yunque, l’estrema destra al potere", pubblicato nel 2003. Il libro scoperchió per la prima volta il sin allora misterioso Yunque, un’organizzazione segreta di estrema destra che mescola ritualitá e precisi interessi politici. Difensore dei dogmi della chiesa cattolica e promotore del cosidetto "regno di Dio in terra", il Yunque é sicuramente da inquadrarsi all’interno dell’estrema destra latinoamericana (accertate le collaborazioni con il regime di Pinochet, per esempio). Un collocazione che ha acquisito importanza nel corso degli anni, quando il Yunque é stato capace di infiltrare il Partito di Azione Nazionale (PAN) attualmente al governo. Parte della dirigenza nazionale del PAN infatti é del Yunque, cosí come diversi membri del mondo dell’associazionismo, a cominciare dalle diverse associazioni degli industriali messicani.Con Alvaro Delgado abbiamo parlato del suo piú recente libro, intitolato "L’inganno" nel quale racconta la storia sinora sconosciuta del piú longevo partito messicano: il PAN. Infine ci racconta cos’é il Yunque e quale il suo ruolo oggi nella societá messicana.
[audio in spagnolo]

14 gennaio 2008

Los dictadores que sirven y los que no

El presente artículo fue publicado en el periodico mexicano La Jornada el día 14 de enero de 2008
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A principios de diciembre se llevó a cabo la esperada Cumbre de Lisboa, que reunió a los 27 países de la Unión Europea (UE) con los 52 de la Unión Africana. El histórico encuentro, que sigue al primero que se realizó en 2000, abarcó varios aspectos de la relación bilateral entre los dos continentes, incluyendo el tema migratorio. Bajo el esquema europeo de frenar la migración ilegal y promover los canales legales de entrada a la UE, las negociaciones han tenido un curso absolutamente contradictorio. Si por un lado se quería reconocer el papel de la Unión Africana cual sujeto de igual dignidad e importancia frente a la UE, por el otro, los europeos fueron tejiendo relaciones bilaterales con cada país, según criterios de urgencias y debilidad de la contraparte.

Caso ejemplar de esta situación es sin lugar a dudas la posición del coronel Muamar Khadafi, gobernante de Libia. Si en otros casos la UE ha podido jugar libremente el papel de quien tiene el cuchillo –económico– por la parte del mango, con Libia el trato ha sido distinto. La relación entre Khadafi y la UE tiene historia. Los atentados terroristas en Berlín e Inglaterra, los embargos económicos y militares, los diálogos secretos entre Italia y Libia a partir de 2002, la relación del Parlamento Europeo en 2005, la visita secreta del pasado mes de mayo a Libia de la agencia de migración Frontex, son las etapas de esta relación difícil y contradictoria. Con el aumento de los flujos migratorios de África hacia Europa, Libia ha asumido un papel fundamental por ser uno de los principales países de tránsito de los miles que cada día se asoman a las costas mediterráneas en el riesgoso intento de cruzar a costas europeas. Pero no sólo eso. Khadafi ha procurado en los años 90 hacerse de un liderazgo en la Unión Africana, logrando la legitimidad de esta institución. Con el argumento panafricano, lanzado al rescate de la dignidad del continente, ha conquistado el puesto de líder moral, pero sobre todo político de esa África que quiere contar en el panorama global.

A cambio, con tal de conseguir la cooperación en el tema migratorio –más ciertas prerrogativas sobre los recursos libios–, la UE le ha reconocido ese papel, rescatando la manchada reputación del líder norafricano. Perdonados los atentados terroristas que ensangrentaron Europa entre los 80 y los 90, levantados los embargos económicos que de ellos derivaron, olvidado el reporte que el Parlamento Europeo presentaba en 2005 y que denunciaba graves violaciones a los derechos humanos en Libia –en particular hacia los migrantes–, la UE en Lisboa terminó de legitimar a Khadafi, confirmándole, por si hacía falta, como el primero y más importante interlocutor para la UE en África, papel que le confiere no sin antes haber aceptado su peculiar posición.

No son viejas sus declaraciones en las que advertía a Europa que de no resolver los problemas de los países pobres había poco que esperar además de migración y terrorismo. ¿Amenaza? ¿Provocación? No, simplemente definición de posiciones. Porque si bien es cierto que parece que Khadafi dejó definitivamente en el pasado ciertas prácticas, lo cierto es que consiguió los objetivos económicos y políticos dejando partir a los migrantes de sus costas.

Terminada la Cumbre de Lisboa, el líder libio siguió con sus declaraciones. En París no tuvo empacho alguno en contradecir al presidente Nicolas Sarkozy al declarar que Francia no tiene legitimidad alguna para hablar de la falta de respeto a los derechos humanos en Libia, cuando los migrantes africanos son maltratados en territorio galo. No se preocupó de medir sus declaraciones acerca de Darfur cuando afirmó que no permitirá que nadie se entrometa en Sudán –de sus amigos en el gobierno–, desmintiendo al primer ministro italiano Romano Prodi, que tan sólo dos días antes había dicho lo contrario. Muamar Khadafi es definitivamente una figura fuerte –que no ha perdido el tono desafiante que tantos problemas le ha causado–, sin dejar de ser el líder autoritario y represivo que Libia ha conocido en los pasados 30 años y que bien sabe aprovechar lo que tiene: pobreza, la de su gente y la de los migrantes.

Por otro lado, no dejan de saltar las contradicciones de la UE. Inglaterra deserta de la cumbre, en medio de gran clamor mediático, por la presencia de Mugabe, presidente de Zimbabwe, conocido internacionalmente por los abusos de que es promotor en su país, pero rescata y legitima a Khadafi, igualmente responsable de no respetar los derechos humanos en su país. Contradicciones –no las únicas– que se convierten en hipocresía al considerar los miles de muertos en las fronteras europeas desde que cayó el Muro de Berlín: 11 mil 529, a los cuales hay que sumar 4 mil 134 desaparecidos. En 2007, hasta noviembre, mil 500. Números que quizá no se comparan con las muertes provocadas por los “dictadores” de las cuales los gobernantes europeos hoy se indignan. Pero son cifras que no permiten a los presidentes de los 27 países de la UE hablar de derechos humanos con tanta ligereza, puesto que el esfuerzo gubernamental para resolver la cuestión de los derechos humanos de los migrantes que se hace en el viejo continente se dirige solamente a aumentar los presupuestos militares y policiacos. Todo con tal de cultivar el sueño –para ellos– de una Europa blindada.

07 gennaio 2008

Nápoles, donde la basura es oro

El presente artículo fue publicado en el periodico mexicano La Jornada el día 7 de enero de 2008
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Desde hace más de una semana, las calles de Nápoles están llenas de basura. En cada esquina, en cada rincón, inclusive del centro histórico de la ciudad, la basura llena las banquetas, cierra el paso al paseo dominical, bloquea accesos, impide la entrada a las oficinas, a las casas y a las escuelas. Hasta aquí, ninguna novedad.

La que fue emergencia hace más de diez años –que el gobierno local pensó resolver enviando, en 1994, un comisario especial para que resolviera el problema–, hoy se ha convertido en la normalidad de una vida contaminada por la basura presente por doquier, así como por el humo que se desprende de los incendios criminales que tratan de acabar con el problema. Pero hoy la gente está cansada. Y protesta.

Buscar explicaciones y responsables es tarea ardua. Y no porque no los haya, sino porque son demasiados y muy radicalizados. A grandes rasgos podemos ubicar tres ejes de responsabilidad directa en todo este desastre que hoy preocupa al gobierno, más por la imagen que ofrece la ciudad que deberá hospedar el próximo Foro Universal de las Culturas, que por los resultados de tal situación (según la Organización Mundial de la Salud, la tasa de tumores en la región es 12 por ciento más alta que en todo el país).

“La munnezza è oro” (la basura es oro), dijo el colaborador de justicia, ex mafioso, Nunzio Perrella, a principios de los 90. Lo decía hace casi 20 años y nadie hizo nada. He aquí el primer responsable: la mafia, que por estos lares se le llama Camorra. O’ sistema, como también se le llama, gana del negocio de la basura alrededor de mil millones de euros al año, entre los fondos estatales y euro-peos que logra interceptar y el servicio de procesamiento de la basura que ofrece. Un negocio redondo que sirve a todos. Un ejemplo sobre todos: si el procesamiento de desechos tóxicos –los más peligrosos– cuesta entre 20 y 60 centavos por kilo, la Camorra es capaz de ofrecer el mismo servicio por tan sólo 10 centavos. ¿Cómo? Enterrando todo.

La Campania es hoy el más grande basurero europeo y conserva bajo tierra tal cantidad de basura, que si fuera sacada de sus improvisados depósitos formaría una montaña de 14 kilómetros de alto con una base de tres hectáreas. Basura en su gran mayoría generada por la producción industrial del norte de Italia y de los demás países europeos.

Tenemos aquí entonces al segundo gran responsable de esta situación: la industria y, en general, un sistema productivo incapaz de generar bienes sin contaminar (se calcula que 81 por ciento de los desechos europeos son de origen industrial). El silencio de los industriales italianos en estos días marca una precisa responsabilidad de quienes durante décadas han aceptado formas más esbeltas de resolver los problemas de los desechos... y hoy voltean al otro lado (quizás buscando más sitios donde enterrar basura). Todo con la ausencia de quienes gobiernan la región y el país.

Aquí está el tercer culpable: la política. Hablábamos de ausencia; sin embargo, quizás haya que hablar de culpa. Porque el silencio y la anuencia de la clase política local y nacional huelen peor que el hedor que hoy circula en Nápoles. Dos administraciones locales de izquierda no fueron capaces de enfrentar el problema, a pesar de las enormes inversiones destinadas a la región por el gobierno italiano y la Unión Europea. La presencia de un comisario extraordinario no ha podido resolver el problema. Corrupción y colusión son los dos términos que hoy se asocian a los políticos de medio país que han intentado, según ellos, resolver el caos.

Hoy la crisis explota otra vez. De nuevo la rabia de cientos de miles de ciudadanos estalla en las calles de Nápoles. El remedio encontrado por el actual gobierno –volver a abrir el añejo depósito de Pianura, en la periferia– no le gusta a la población. La gente quiere soluciones integrales, no paliativos. Y mientras organiza las protestas, bloquea calles, impide el trabajo en las oficinas públicas, secuestra camiones, arremete en contra del gobierno, conforma redes de ayuda mutua que se empeñan en la recolección diferenciada y en el reciclaje, Romano Prodi, primer ministro italiano, llama a la calma y promete una “solución definitiva”.

¿Cuál? Abrir más depósitos e impulsar los incineradores de última generación. Y si la población no quiere el depósito de Pianura, como lo demuestra en estos días con los bloqueos, el gobierno envía a la policía y no descarta el uso del ejército (llamado a grandes voces por la derecha). Como ya se ha demostrado demasiadas veces, aquí también el gobierno hace caso omiso de la opinión pública enviando especialistas de otros lados protegidos por las tropas.

La gente, mientras tanto, resiste y se organiza. Porque aquí no se trata de enterrar más basura, sino de cuestionar una sociedad y un módelo de producción y de consumo que se rige por el lema “utiliza y tira”, perteneciente a otros tiempos, los de la sociedad de consumo.

Hoy la sociedad ha cambiado y el pueblo de Nápoles, que desde siempre ha encontrado trabajo y sueldos en las filas de la Camorra, sabe que hoy vivimos en la sociedad de la precariedad y de ella se sale nada más organizándose por cuenta propia.

04 gennaio 2008

"Puedo morir, pero lo vamos a lograr"

Il presente articolo é stato pubblicato nel sito di Global Project, il 20 dicembre 2007
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Abbiamo incontrato Heriberto Salas Amac, militante del FPDT di San Salvador Atenco. Dai confini orientali del Distretto Federale, sino nel centro della capitale messicana, per offrire un punto di vista sull’attuale situazione.
Ci sono ancora 26 prigionieri per la repressione del 4 maggio 2006, tre dei quali nel carcere di massima sicurezza di Puente Grande, spiega Heriberto. C’é la possibilitá di tirarli fuori, afferma. E conferma anche l’attenzione che il Fronte pone rispetto alla notizia pubblicata da alcuni giornali circa l’esistenza di un nuovo progetto aeroportuario nel Valle di Texcoco, stesso che riproporrebbe la resistenza creatasi nel 2001 che diede origine al FPDT.
[ audio in spagnolo]

 
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